Senador Francisco Gallinal
Se encendió una luz amarilla
en la
economía uruguaya
“Yo creo que hoy hay encendida una luz,
tal vez no la roja pero sí la amarilla. Y ahora empezamos a tener la sensación
de que Astori no domina tanto el panorama económico, es rehén de presiones
internas y decisiones ajenas al equipo económico que le son impuestas”, afirmó
a La Democracia el senador Francisco Gallinal. El legislador advirtió sobre el
aumento de la deuda externa, la inflación en dólares y en pesos y adelantó su
convicción de que la reforma tributaria “que lo que hará es apretarle el
cinturón, meterle más la mano en el bolsillo” tanto al trabajador, al jubilado
como al productor. Cree muy probable la victoria del Partido Nacional en 2009 y
expresó que, “las elecciones se ganan por defectos ajenos y por méritos
propios. Los defectos ajenos van a estar. Tenemos que poner los méritos
propios.”
¿En Materia de Rendición de Cuentas, el
Partido Nacional tiene una posición única?
La hemos tenido, tanto en el Presupuesto
Nacional como en las rendiciones que se han aprobado hasta hoy.
Nosotros tenemos un problema de arranque
con el Presupuesto del gobierno. Es el gasto excesivo, la falta de definición
respecto a prioridades absolutas en un presupuesto que maneja siempre recursos
escasos. Señalo también el grave error de no desarrollar políticas anticíclicas
en materia económica. Es decir, cuando un país atraviesa por una situación de
bonanza, que ya lleva cuatro años, que se traduce en el crecimiento sostenido
del producto bruto, en un aumento muy importante de la recaudación tanto a
nivel de la Dirección General Impositiva como del Banco de Previsión Social,
por encima del crecimiento del país, en una serie de exportaciones record en
cantidad y en precio, no sólo en la carne, sino básicamente en la agricultura, ese
país, sobre todo si está tan sometido a los vaivenes de la región y del mundo,
tiene que desarrollar políticas económicas que le permitan generar ahorro para
enfrentar los momentos de dificultades que lamentablemente habrán de llegar.
Ya el Presupuesto Nacional original no
preveía ningún mecanismo de esa naturaleza...
No, al contrario, el Presupuesto lo único
que preveía eran cláusulas gatillo para disparar aún más el gasto en caso de
que se produjeran los acontecimientos económicos internacionales que
efectivamente se produjeron, es decir que las commodities siguieran aumentando
su valor...
¿Y usted entiende que esta rendición de
cuentas hubiera sido una buena oportunidad para rectificar el rumbo o para introducir
algún elemento de política anticíclica?
El Partido Nacional ha tenido discrepancias
con el gobierno en distintas áreas y también algunas coincidencias. En algunos
temas las discrepancias han sido muy fuertes. Pero siempre tuvimos una impresión
bastante generalizada de que en materia económica las cosas estaban bien, que
había un equipo económico bien posicionado, que manejaba las riendas del
gobierno en esa área y que no había en el horizonte ningún elemento perturbador
que pudiera generar alarma. Yo creo que hoy hay encendida una luz, tal vez no
la roja pero sí la amarilla. Y ahora empezamos a tener la sensación de que
Astori no domina tanto el panorama económico, es rehén de presiones internas y
decisiones ajenas al equipo económico que le son impuestas y en muchos casos,
además de rehén es cómplice, porque hace prevalecer su condición de eventual
candidato, por encima de la de Ministro de Economía. En las leyes laborales
esto ha sido absolutamente claro en todos los tiempos. Ahora lo es también en
materia económica en decisiones trascendentales. Entonces, hoy nos encontramos
que a pesar de que el primero de marzo el gobierno anuncia una situación de
maravillas en este contexto de crecimiento y de aumento de la recaudación y de
las exportaciones, no le ha trasladado a la población ningún beneficio. ¿Qué
uruguayo puede decir hoy que el crecimiento económico del país en estos años le
ha reportado algún beneficio especial. Ninguno. Al contrario, a partir del
domingo pasado entró en vigencia una reforma tributaria que lo que hará es
apretarle el cinturón, meterle más la mano en el bolsillo para seguir
quitándole.
Pero a eso se suman otros elementos que son
los que encienden la luz amarilla. La inflación en dólares, o lo que Mujica
denomina atraso cambiario, ha sido persistente en estos dos años y está
mellando las posibilidades competitivas del país en su sector de exportación.
Es evidente que la inflación en dólares pega fuerte sobre la rentabilidad y
pega fuerte, en definitiva, sobre la competitividad.
¿Y ese problema como debería atacarse?
Y se le ataca por dos caminos. Uno,
disminuyendo el gasto. Pero el Presupuesto y la Rendición de Cuentas lo único
que hacen es seguir aumentándolo, incluso a cuenta del año 2009, como ocurre
con esta rendición. El otro camino es la disminución de impuestos, que es lo contrario
a lo que se hace. Entonces, las medidas lógicas para contrarrestar los
problemas económicos que tiene el país, no solamente no se toman, sino que se
toman las contrarias.
A eso se suma otro elemento que me parece
fundamental, que es la inflación en pesos. Hoy un uruguayo con su sueldo esta
en condiciones de comprar casi un 6% menos de lo que con la misma plata podía
comprar el primero de enero. Yo creo que todos dábamos por finalizado el problema
de la inflación. Después que el Partido Nacional asume en el 90 con 130% de
inflación uno tiene la convicción de que los distintos gobiernos hicieron una
política de estado en el combate a la inflación y la llevaron a cero. Eso era
una conquista definitiva en favor del trabajador, del jubilado. Ese tema vuelva
a estar arriba de la mesa y el exceso de gasto indiscriminado genera problemas
de estas características.
¿Usted cree que la inflación aumentará
en el transcurso de este año?
Depende. Yo espero que no. Pero, hasta
ahora las señales no son buenas. El gobierno pronosticó para mayo un giro de
180 grados en términos inflacionarios y no se produjo. No tengo ninguna duda de
que la inflación en el año va a estar por encima de las previsiones que el gobierno
hizo a principios y a mediados de este año. Vamos a estar claramente por encima
del 6 y medio % pautado para todo el año.
Con la inflación en dólares pasa lo mismo.
Los especialistas, ese grupo de consulta de quince especialistas, todos han
coincidido en estos últimos tiempos, cada vez que se les ha preguntado, en prever
un valor del dólar a fin de año cada vez menor. Y el gobierno, la única medida
que toma para frenar la inflación, además de tratar de presionar los precios a
la baja en una experiencia que hizo Kirchner en Argentina y no le dio
resultado, la única medida que toma, y la toma tarde, a través del Banco
Central, es retirar circulante del mercado, lo que yo creo que en un plazo de
alrededor de 6 meses puede tener efecto. Pero también puede tener otro
efecto...
Es una medida recesiva...
Claro, se desactiva la economía se baja el
consumo y entonces se comprimen las posibilidades de crecimiento. Por eso vamos
a votar en contra de la Rendición de Cuentas.
A ese panorama se le agrega alguna otra
luz amarilla, como el precio del petróleo o como una eventual desaceleración de
la economía a escala mundial…
Si. El tema del petróleo es complicado y
uno no le puede echar las culpas al gobierno. Salvo en que hasta ahora no hemos
podido ver ningún beneficio del acuerdo realizado con Pdvsa. Estamos comprando
un petróleo de menor calidad, a un precio mayor que en el mercado
internacional. Y ese petróleo de baja calidad nos está trayendo problemas
importantes. Hay dificultad con el gas oil con azufre, que necesita
urgentemente una solución. Y hasta tanto no se adapte la refinería para poder
proveernos de gas oil sin azufre, yo no se si no va a ser necesario recurrir,
en forma más reiterada de lo que se está recurriendo hoy, a la importación de
gas oil que tenga esas características, porque nos está dañando el parque
automotor.
Y hay otro elemento, dentro de la economía,
que también es muy duro y que la gente va a ir dándose cuenta con en correr del
tiempo, que es el tema de la deuda externa.
Hoy, el país tiene una deuda externa mayor,
respecto del primer de marzo del 2005. Hoy le debemos al mundo prácticamente
2.000 millones de dólares más de lo que le debíamos el día que asumió el Dr.
Vázquez a la Presidencia de la República.
¿De qué manera se endeudó este gobierno?
Se endeudó de varias maneras. Forma parte
de esa suma lo que le estamos debiendo a Venezuela por el 25% del precio de
petróleo que no pagamos en cada importación, y después por una emisión de bonos
de carácter permanente, que es lo que le permitió hacer una novación de la
deuda. Mucha gente cree que alegremente hoy ya no le debemos al Fondo Monetario
Internacional y entonces los problemas de la deuda son menores. Lo que hicimos
fue sustituir la deuda con el FMI por otro acreedor, que en este caso es
plural, son los miles de compradores de bonos, a un costo superior. La nueva
deuda externa nos cuesta más que lo que nos costaba la anterior. Claro al
gobierno lo beneficia, porque traslada los vencimientos al 2018 al 2020 al
2021.
A mi me da gracia la forma en que el
gobierno festeja cada vez que sale a emitir. Porque dice que emitimos por valor
de 500 millones de dólares y había una demanda de hasta 1.500 o 1.600. Bueno,
si la demanda era tan grande, quiere decir que la oferta que se estaba haciendo
era beneficiosa para los compradores. Yo quiero ver qué banco de Estados Unidos
nos puede ofrecer a nosotros un beneficio de las características que nosotros
ofrecemos cuando hacemos una emisión de bonos.
En definitiva, el panorama económico es más
complejo de lo que uno veía a mediados del año pasado. Uno podía discrepar con
cosas del gobierno pero veía con tranquilidad que en un contexto de vientos
favorables a nivel internacional, el país tenía al frente de su política
económica un hombre que ve las cosas con claridad y se ocupaba del manejo de la
economía. Hoy ya no es así. Hay enorme preocupación. Preocupa al asalariado, al
jubilado, al productor, aparecieron nubarrones en el horizonte por el atraso
cambiario, según Mujica, la inflación en dólares, según Astori, la inflación en
pesos, el endeudamiento. Además estamos a mitad del período y ya la bancada
oficialista tiene problemas de crisis y enfrentamiento para ver como cumple con
una de las tantas promesas que hicieron. ¿Qué se puede esperar para más
adelante cuando estén más adentro de la campaña interna y se enfrenten para
elegir un candidato? Salvo que en el trámite en el Senado, el gobierno diga,
está bien, tienen razón, vamos a ver de qué manera trasladamos en beneficio de
la población el crecimiento de los últimos cuatro años, no me parece que haya
ninguna alternativa para que nosotros podamos cambiar nuestro voto en el senado
respecto de esta rendición.
En este panorama que usted está
describiendo, ¿cómo cree que incidirá la reforma tributaria?
Va a agravar la situación. Hay cosas
buenas. Por ejemplo me parece que la rebaja de los aportes patronales a las
empresas públicas es una excelente señal, si se traduce en una rebaja de
tarifas porque se eliminan costos y, segundo, si es la contrapartida que se le
da a la empresa pública por quitarle el monopolio. O sea, si se le dice a la
empresa pública que de ahora en adelante va a aportar al estado por concepto de
aportes sociales, exactamente lo mismo que una empresa privada, que es lo que
dice la reforma tributaria. Eso sí. También habría que exigirle lo mismo que a
una empresa privada y someterla, ya que se le dan los instrumentos para que lo
pueda hacer, en beneficio de la población, a un régimen de competencia. Pero
no, en la situación endeble en la que está Astori como consecuencia de lo que
hablamos anteriormente, no se va a animar a eso. Si mañana llegan a presentar un
proyecto de reforma del Estado, le va a faltar el capítulo primero que es ¿qué
hacemos con los monopolios? Ya vemos que no está planteado en esta
administración, tomar una decisión de esas características.
¿Cual es la principal crítica que usted
le hace a esta reforma tributaria?
Que no tiene un objetivo. Si yo fuera
Presidente de la República o Ministro de Economía y embarco al país en una
reforma tributaria, que el país la necesita, le pondría un objetivo bien claro,
que valga la pena el sufrimiento o los obstáculos que hay que ir sorteando, a
cambio de un resultado que a mitad o a fin del camino, haya un resultado
concreto que beneficie a la gente. No lo hay.
¿Cuál es el factor central que debería
tener una reforma fiscal?
Declararle la guerra al IVA. Es el gran
enemigo de la economía nacional. Es el enemigo de la economía doméstica, el
enemigo del asalariado, del jubilado y del productor, es el impuesto que
pagamos todo el tiempo, todos los días, cada vez que participamos en un acto de
consumo, estamos pagando IVA y además al 23%.
¿Y el reparo es que el porcentaje sea
tan alto o cree que el IVA es un instrumento fiscal que no habría que utilizar?
El IVA es el peor de los impuestos, el que
más daña...
¿Usted lo reemplazaría por otro
instrumento?
Yo lo reduciría a la mínima expresión.
Nosotros hicimos las cuentas y con los números del gobierno, nos da que a una
tasa única del 18% se podría haber aplicado una reforma tributaria a partir del
primero de julio. Hubiera sido un paso adelante. El que da la actual reforma es
un paso atrás, porque se da la paradoja de que rebajan el IVA del 23 al 22%,
rebajan la tasa mínima del 14 al 10% y el total de la recaudación, a partir de
la vigencia de la reforma, será de 70 millones de dólares más por concepto de
IVA, porque ahora van a gravar bienes y servicios que antes no estaban
gravados. Y no cualquier cosa: las frutas y las verduras a la tasa básica, el
agua a partir de determinado consumo, la leña, el transporte. O sea que la
carga tributaria sobre la sociedad, por concepto de IVA, aumenta.
Sobre la reforma tributaria ya se dijo
tanto, que la gente está mareada. El gobierno le canta loas y dice que el que
tiene más pagará más y el que tiene menos pagará menos, mientras la oposición
dice que es un desastre. Ahora entra en vigencia y la gente lo experimentará en
carne propia. El Impuesto a la Renta de las Personas Físicas, es un impuesto
que se paga mensualmente. Del sueldo, de la jubilación, le van a retener cada
mes la tasa que le corresponda en función de sus ingresos. Pero se calcula
anualmente. O sea que cuando llega fin de año le calculan al trabajador cuánto
cobró por concepto de sueldo, aguinaldo, salario vacacional, viáticos, horas
extras y tendrá que pagar la diferencia que se la van a retener del aguinaldo,
del salario vacacional o del sueldo de enero. Allí se advertirá el impacto tremendo
sobre la gente. Creo que a fines del 2008, cuando se haya cumplido un ciclo
entero, la gente va a terminar de hacerse una composición absoluta de lo que es
este impuesto a la renta. A fines de este año vamos a tener medio ciclo y por
lo tanto el impacto va a ser menor. Este impuesto le pega a la clase media y no
es casualidad. Si usted me preguntara cual es mi mayor diferencia con este
gobierno, yo le diría que iguala para abajo. En todos los terrenos. Iguala para
abajo en materia económica, en educación, en pautas culturales. Como le quedan
poco más de dos años, tanto daño yo creo que no van a hacer. Pero yo les veo
una mentalidad de republiqueta, que Uruguay nunca la tuvo...
Le cambio de tema. A pocos días del
reclamo nacionalista de que el presidente aclarara su posición en torno a una
eventual aventura reeleccionista, el Dr. Vázquez dijo que no. ¿Qué lectura hace
usted y cómo afecta esto al mapa político en general?
El propio presidente se refirió a quienes
hacen seminarios para hablar de la reelección. Nosotros habíamos hecho uno en
el Instituto Aportes en los días previos. Que un partido político le diga al
país cual es su opinión en una materia importante me parece correcto. Y por
algo nos contestó. Todo el mundo estaba esperando que hablara solamente del
Nunca Más y de acto del 19 de Junio y al final terminó siendo la noticia
central, no su renuncia, aunque es elogiable su actitud; lo único que dijo el
presidente es que va a cumplir con lo que dispone la Constitución de la
República. Y creo que el escenario político de cara al 2009, cambió.
En primer lugar, no habrá un fraude de esas
características. Eso no es un tema menor para el país ni para el Partido
Nacional. Si no hubiera ocurrido el episodio reeleccionista de 1971, Wilson
hubiera sido presidente. Hubiera querido ver qué país tendríamos ahora si
Wilson hubiera sido presidente en el 71 o en 1984.
Yo creo que pesan en el presidente otras
razones. Van dos años y medio de gobierno y mire el lío que tienen por un
incremento de 30 millones de dólares en el gasto presupuestal. El presidente
habrá dicho, yo no tengo por qué fumarme esto durante 10 años. Fue el primer
intendente de izquierda del país, el primer presidente que no surge de un
partido tradicional. Y además, estoy seguro que tuvo presente que han empezado
a aparecer nubarrones en el horizonte económico del país. ¿Para qué se va a
complicar? Creo que el tren pasó justo a tiempo para que él pudiera
desenganchar.
Mucha gente se pregunta si realmente
Vázquez no va a ser candidato a la reelección. ¿Usted confía plenamente en su
anuncio?
Yo, lo único que tengo claro es que es
mucho más seguro que Vázquez no sea candidato a que Lacalle no lo sea. Hasta allí
llego. Es más seguro lo primero. Lo otro…en fin, son personalidades diferentes
y además las decisiones de ambos obedecen a razones diferentes también. Vázquez
se debe sentir más cómodo por fuera del sistema político, descansando y
pescando en su condición de ex presidente primero de su fuerza política. A
Lacalle, en cambio, uno no se lo imagina fuera del escenario político.
Yo no se bien en qué posición va a estar
Lacalle en la próxima elección, pero que va a estar cinchando y poniendo todo
su esfuerzo, no tengo ninguna duda. Él tiene un sentido de pertenencia muy
grande con el Partido Nacional y con la política.
¿Y en cuanto al Frente, como ve su
interna al no presentarse Vázquez a la reelección?
Va a ser muy atractiva. Es un tema que
hemos planteado al Partido Nacional en el sentido de que será necesario adoptar
algunas decisiones estratégicas fundamentales; ver cómo se va a parar en la
cancha, cómo contrabalancea esa interna atractiva del Frente. Salvo que venga
otra vez el verticalazo, que es muy del Frente. Nunca tuvieron una interna en
serio.
¿Qué chances le da al Partido Nacional?
Creo que tiene grandes, enormes
probabilidades de ganar las elecciones. Y el Partido sabe cómo hacer para que
una interna se transforme en atractiva. Antes no sabía bien donde estaba el
límite entre la interna atractiva y la lucha fratricida. Pero estoy seguro que
esas cosas no volverán a ocurrir.
Las elecciones se ganan por defectos ajenos
y por méritos propios. Los defectos ajenos van a estar. Tenemos que poner los
méritos propios.